miércoles, 6 de mayo de 2015

el bostezo




Resultado de imagen para imagenes de bostezos


  imposible evitarlo. Cuando alguien se dirige a ti en público, algo empieza a arder en tu interior hasta que tus mejillas te delatan. El sonrojo, al igual que otros comportamientos humanos como el bostezo, el hipo y el picor nos resultan tan incontrolables como difíciles de explicar. Sin embargo, los científicos han encontrado en ellos, además de su explicación biológica, la clave a otros misterios fisiológicos, e incluso al proceso de evolución social de nuestra especie. Empecemos por el bostezo, un gesto que compartimos con los animales y cuya característica más llamativa es su carácter contagioso. Cuando vemos a alguien bostezar, nuestro cuerpo es arrastrado por un poder de imitación al que es casi imposible resistirse. De hecho, es muy probable que con solo nombrarlo ya estés empezando a abrir la boca. Pero ¿qué función tiene? Pues, según la última investigación al respecto realizada por Gary Hack (Universidad de Maryland) y Andrew Gallup, de Princeton, su cometido podría ser la de “refrigerar” el cerebro. Parece que al bostezar las paredes del seno maxilar se expanden y contraen, lo que bombea aire al cerebro y baja su temperatura. Incluso, según la teoría de un grupo de psicólogos de la Universidad de Albany, en Nueva York, la función de este oxígeno extra al cerebro podría tener el objetivo final de mantenernos alerta y evitar que nos durmamos. Según este estudio, el contagio podría tener la función de evitar que quienes estén a nuestro alrededor caigan vencidos por el sueño o la fatiga. Aunque aún no hay consenso científico al respecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario